¿Sabías que muchos zapatos de seguridad protegen, pero apenas se adaptan al pie femenino?
Punteras que aprietan, materiales rígidos, demasiado peso y hormas pensadas para pies masculinos. No es de extrañar que aparezcan dolor de espalda, dolor de rodillas y piernas cansadas.
Y encima ese diseño tosco. Ancho, sin forma, masculino. No es un zapato que apetezca llevar en el día a día.
Cuando oímos hablar de un nuevo calzado de seguridad desarrollado especialmente para mujeres, un 45 por ciento más ligero que los modelos convencionales y además con muy buen aspecto, nos entró la curiosidad.
Ligero como una zapatilla, hecho para el día a día y con una protección sólida. Teníamos que probarlo.
Ahora te contamos por qué este zapato entusiasma a tantas mujeres.